lunes, 10 de enero de 2011

Libre... de humos.

¿No es verdad ángel de amor


que en esta apartada orilla,


más pura la luna brilla,


y se respira mejor?







Hoy Don Juan ya no tiene que buscar una apartada orilla para respirar mejor. Desde que ha empezado el 2011 lo ha hecho con menos humos, la Ley Antitabaco se aplica con normalidad. Ya no se fuma en bares.

Muchos fumadores están indignados, para que quede claro:  me la refanfinfla. Los no fumadores llevamos desde el siglo XVI tragando humo para tener vida social. Ya tocaba. El tabaco llega a Europa desde América, donde culturas tan sofisticadas (¿Vistéis Apocalypto?) como los Mayas lo usaban para casi todo...

Fumar es una práctica común, cerca de un 30% de habitantes fuman. Y se les ha prohibido hacerlo en muchos sitios, si aplicas la regla de los 100 metros en los centros sanitarios, y tienes en cuenta parques infantiles, perímetros de colegios, etc... en la mayoría de ciudades está prohibido fumar en casi cualquier sitio de la calle. Y se ha hecho.

Asociaciones de consumidores, incluso, ponen todo de su parte para denunciar a quien incumpla la ley facilitando el modo de poner las denuncias como ha hecho FACUA en su web.

Igual que los no fumadores muchos consumidores se ven obligados a tragar el humo de las pólizas de seguro que la banca les obliga a contratar para conceder créditos, renovar lineas de descuento, reducir costes de mantenimiento...

Por algún motivo que se me escapa al gobierno no le parece preocupante. Entiende que estas prácticas son legitimas. Vale.

¿Pero, y a las organizaciones de consumidores? ¿También les parece correcto que los clientes de banca se vean forzados a contratar seguros sin querer? Supongo que sí,  porque no veo que faciliten del mismo modo las denuncias. Precisamente una organización de consumidores tendría la facilidad de resolver el conflicto reuniendo las quejas de los usuarios de banca afectados, que según la administración no existen...


Lo del humo es un problema de salud; que te obliguen a hacer cosas que no quieres: sometimiento preocupante.