martes, 21 de septiembre de 2010

Robo de joyas.

Hace unos días tuve conocimiento de un caso curioso con un seguro de hogar.


Una pareja se compra un piso, firma una hipoteca, el banco te coloca sí o sí un seguro. Hasta aquí lo que está aceptado como normal. Es un seguro, es obligatorio... y se supone que saben lo que hacen.


Ocurre que la feliz pareja deja de serlo. Uno de ellos abandona el lecho conyugal, se va a vivir a otro sitio. Pero aquel seguro que firmaron sigue a nombre el.


collarComienza el lío: en lo que en su momento fue un nidito de amor entran unos cacos y se llevan unas joyas de ella. Terrible pero para eso está el seguro. Ella llama a la aseguradora, acude, tasan, incluso hacen la transferencia, pero aquí está el problema, la cuenta que tiene la aseguradora resulta ser la del exresidente en la vivienda, que por supuesto ya no tienen ni joyas ni otros enseres en su exhogar...


Ni que decir tiene que la persona que ha recibido la transferencia no tiene intención ninguna de devolver el dinero y la aseguradora dice que ya ha pagado... La dueña de las joyas está sin ellas y sin dinero para reponerlas.


Para que este caso ocurra tienen que concurrir muchos pequeños desastres:


*Que la aseguradora no se entere del cambio de situación en la vivienda, donde el tomador ya no reside, ni tiene pertenencias.


*Que la aseguradora se equivoque pagando unas joyas a quien no es su dueño, habiéndolas tasado antes a quien, probablemente,  no tenía derecho sobre la póliza.


*Que el mediador de seguros sea muy malo y no se preocupe de los siniestros de sus clientes, o que sea muy inocente y confíe en que la aseguradora lo hace todo bien.


*Un profundo desconocimiento de lo que son los seguros por parte de los usuarios.



¿Creéis que la persona que hizo la póliza no sabía del cambio de situación de la pareja? Cuando uno se separa va al banco y anula pagos, cambia cuentas, etc... pero al superbancario no se le ocurrió que el seguro también hay que adaptarlo a la nueva situación.


La culpa reside en los propios usuarios de la póliza porque son los encargados de comunicar a la aseguradora el cambio, pero eso nadie lo conoce, la ignorancia sobre temas de seguros es supina...


Conclusión: un simple siniestro se complica porque la persona encargada de hacer la póliza, las modificaciones y asistir en los siniestros no ha caído en unos detalles; detalles que son los que imprimen calidad en el servicio.




Fotografía: Pendientera