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jueves, 12 de marzo de 2009

Protesta, que es gratis.

Cuando uno se siente engañado suele hacerlo saber a sus más íntimos. Sólo a los íntimos, porque reconocer que hemos cometido un error suele doler y no lo reconocemos.

Pero cuando uno es blogger tenemos menos pudor a contar las cosas. El blogger, como cualquier escritor está acostumbrado a contar sus historias. Y algunos suelen preferir reconocer el error a cambio de dar a conocer el hecho que tanto le ha indignado.

Es el caso de gileramxr que escribe el blog "Vivimos en tiempos de crisis" y que se queja de como le ha perjudicado una aseguradora en su entrada "Extorsión".

Extorsión es el daño que se hace contra alguien a fin de obtener dinero de él. Así que no comparto el título pero si me parece justo hacerme eco de su queja.

Resumo: Nuestro amigo ve la publicidad de una aseguradora Zurich Connect, pide presupuesto para el seguro de su vehículo y le ofrecen asegurarlo por 180€. Le parece bien, lo contrata por teléfono, y cuando mira en su banco la compañía le ha cobrado 48€ de más.

Sin duda un error de los muchos que cometen las aseguradoras sin mala intención. No nos engañemos, esto pasa con bastante frecuencia en todas las aseguradoras, sin excepción. Si no es un error en la prima, es en la aplicación de la bonificación, si no un retraso de un perito, la perdida de una documentación... y no terminaría nunca.

Si no has notado nunca estos problemas es que tienes un buen agente/corredor de seguros que soluciona los errores de tu aseguradora, de manera que no llegan a ser un problema.

En el caso en cuestión, la solución de la aseguradora fue correcta: devolver el exceso cobrado, esos 48€ de más. Y hubiera estado bien de no ser porque nuestro blogger justiciero ya había devuelto el recibo erroneo. Si hubiera habido una buena comunicación entre asegurado y telefonista la compañía podía haber mantenido al cliente, y este estaría satisfecho del servicio de atención al haberle resuelto el problema de manera diligente.

Al final, como es lógico, la entidad reclama la deuda, pero además cataloga a quién quería ser como su cliente como "fraudulento".

Si en vez de hablar con telefonistas, hubiera hablado con un mediador profesional estoy seguro que no habría existido ningún problema. Ni siquiera el error en la prima que se hubiera solucionado antes de cobrar el recibo. Pero cada uno decide como hace sus seguros... y en pecado lleva la penitencia.

Amén.