martes, 30 de marzo de 2010

De ayuntamientos...

Hace un par de meses se produce de manera "fortuita" un incendio en un contenedor de basura de un ayuntamiento cualquiera. El propietario de un bar cercano lo ve, y  muy cerca del contenedor un par de coches, y conocedor de la zona, sabe que a menos de 5 metros detrás de una tapia hay mil litros de gasoil .


Se asusta. Llama a los bomberos. Le parece que tardan demasiado. Coge uno de sus extintores y se va a apagar el contenedor. Lo descarga y vuelca varios cubos de agua. Aparecen los bomberos y terminan la faena.


El empresario piensa que le ha hecho un favor al Ayuntamiento y les solicita por escrito que le recarguen el extintor. Tiene su lógica.


Hoy llego al bar, pido un café y el dueño del local me suelta un papel y me dice "Del Alcalde, para ti".


Era la contestación oficial a la solicitud de recarga del extintor. Dice el Ayuntamiento "Agradecemos su acto de buena voluntad y colaboración" (...) "pero ese acto de voluntad, no debe obligar a la Administración a reparar un daño del cual no es responsable".


Así que como era de esperar rechazan la solicitud, pero lo mejor viene después.


¿Sabéis esos reparadores de urgencia que cobran salvajadas y preguntan "¿Tiene usted seguro? Pues pásele la factura que ellos se lo pagan" y así se quitan la bronca? Pues el Ayuntamiento ha usado la misma técnica, y sigue la carta:


"Imaginamos que como propietario de un local debe tener un seguro obligatorio que seguramente corra con ese gasto".


Y se quedan tan panchos. Atentos porque la normativa del ayuntamiento obliga a tener, por las características del negocio, un seguro pero de responsabilidad civil, y por menos de 50.000€ por cierto. En ningún caso el seguro que está obligado a tener podría cubrir ese gasto. Pero que más da, ellos pasan la pelota al siguiente y que se cabreen con los del seguro que es fácil...


Menos mal que nuestro bombero amateur es un hombre sensato y entiende que quién le ha toreado es su Ayuntamiento, al que no volverá a votar. Además ha asumido el firme propósito de no volver a preocuparse de esas cosas y "si arde un contenedor como si explota el barrio" dice...