martes, 7 de julio de 2009

¿Cómo aseguro mi vida?



Vamos a empezar hablando de como plantearse hacer un seguro, el más sencillo, al seguro de vida para caso de fallecimiento.


Cuando nos decidamos a asegurar nuestra vida el principal problema que nos vamos a encontrar es ajustar nuestro propio valor en euros, cuando hablemos de un seguro de coche esta claro que aseguramos su valor de mercado, cuando hacemos el de nuestra casa aseguramos el valor de construcción y el valor de nuestros enseres, pero ¿Qué vale una vida?










Este encabezado da para filosofar un buen rato, pero me centraré en lo más terrenal del asunto; ¿qué vale para la sociedad una vida? Recuerdo a una profesora de química que nos explicaba que el valor del cuerpo humano según los minerales que lo forman, y no llegaría a los 60€ de hoy. Sin duda esa no es la perdida económica que produce un deceso. Esta no parece la solución...


La Ley de Contrato de Seguro en su artículo primero ya advierte que el seguro no sólo indemniza las pérdidas económicas, sino que también se encarga de "satisfacer un capital, renta u otras prestaciones convenidas". Comienza a definir el seguro de vida, y nos permite asegurar la vida por cualquier capital que sea necesario.


Para ir centrando la cifra nos podría dar una pista como se valora la vida desde el punto de vista político, que precio ponen a una vida los legisladores. Lamentablemente todos habremos oído las que tiene derecho un fallecido en un accidente aéreo, los artículos del año pasado sobre el suceso del avión de Spanair en Barajas nos daban la cifra: 109.000€.


Si la muerte la produce un automóvil por carretera las indemnizaciones superan esa cifra, y existe, al menos la intención, de la Unión Europea de asegurar la vida de quienes viajen en ferrocarril en 220.000€. Diversidad de opiniones. Parece que el valor que dan los legisladores a la vida tampoco será una formula porque es demasiado variable.


Entonces apliquemos la lógica, ¿quién cobra el seguro de vida? El beneficiario. Por lo tanto será la relación con él la que indique la cifra a asegurar. Por ejemplo, cuando firmamos una hipoteca (si es que alguien tiene suerte de que se la concedan hoy por hoy) el banco "nos recomienda" hacer un seguro de vida (las comillas, se pueden traducir por obligan, chantajean, etc...) por el importe de la deuda. Esa es la relación, económica, con el beneficiario.


Nos tenemos que plantear contratar un seguro de vida cuando nuestro beneficiario (mujer, hijos, padres, etc...) tenga un interés, económico, en que no faltemos. Y ese interés económico es el capital que debemos asegurar.


En principio pensaba explicar como llegar a una cifra coherente, pero es imposible generalizar, para hacer este ejercicio particular siempre es conveniente la ayuda de un agente o corredor profesional. Ellos tendrán en cuenta vuestra situación para asesoraros: pasivo, ingresos familiares, hijos, su situación... los seguros de vida son una herramienta útil cuando hay herencias cuantiosas, hay que tener en cuenta la fiscalidad del producto...


Para terminar un par de consejos: Procurad asegurar también la invalidez permanente, y si es posible con más capital que el de la propia muerte, por motivos obvios; la invalidez genera más perjuicio económico que la muerte, y además, a uno mismo.


Comparad varias pólizas; la competencia hace incluir garantías interesantes en algunas, como segundas opiniones medicas, dobles y triples capitales, suplementos de enfermedades graves, protección jurídica, etc...


Revisad vuestra póliza en estos años, los seguros de vida, al contrario que todos los demás, cada vez las tarifas son más económicas, al aumentar la esperanza de vida las tasas a aplicar son menores. Las compañías están obligadas a utilizar tablas más o menos modernas, por lo tanto, obligadas a bajar los precios. Consultad a vuestro agente de confianza.


Piensa un segundo: ¿Tienen tus posibles beneficiarios interés económico en tu supervivencia? Hazles un favor, haz tu seguro de vida.