martes, 31 de marzo de 2009

Seguro de regalo.

Cuando al comprar algo te regalan un producto, parece que el que va de regalo es de menor importancia. Que es algo accesorio.

Antes comprabas un coche y te regalaban las alfombrillas, o la radio. Y nadie en su sano juicio compraba el coche en función del grosor de las alfombrillas o de la marca de la radio.

Ahora te regalan el seguro.

Las compañías que lo hacen infravaloran y devalúan su producto al ir accesorio al que el consumidor quiere. Y lo saben, pero prostituyen su imagen a cambio de hacer muchos clientes de manera fácil, sin esfuerzo y a sabiendas que las pólizas están preparadas desde los concesionarios por personal no cualificado para distribuir seguros. Pero ya sabemos que para las aseguradoras los consumidores sólo son un número y una cuenta de resultados.

El sistema funciona así; al financiar el vehículo, y a cargo del beneficio por intereses de la financiación, te 'regalan' el seguro.

Pues con este sistema el Sr. Engañado, compra un coche, un Martorell, y la financiera Ferdinand le regala un seguro de la prestigiosa compañía Turus.

Resulta que la compañía Turus, tiene telefonos especiales para atender a estos clientes de pólizas regaladas, y resulta que por casualidades de la vida cada vez que el Sr. Engañado llama a la compañía le cuesta un triunfo que le cojan el teléfono, y más aún que le atiendan. Así que, al año, cambia de compañía.

Entre tanto, la financiera Ferdinand, escribe una carta a su cliente para advertirle que este segundo año ya tiene que pagar el seguro que le regalaron el primer año, y que el precio asciende a una cifra de cuatro números, decimales aparte. También le informa que ya que cada mes le pasan el recibo del crédito, le pasarán el importe del recibo del seguro añadido al del préstamo, y que se ponga en contacto con ellos para concretar.

Engañado que sabe de seguros lo justo, piensa que al no decir nada entenderán que no le gusta la opción y darán por anulado el seguro. Gran error.

Días después del vencimiento de su póliza, la compañia Turus, le envía el recibo del seguro a casa de todo el año, dándolo por cobrado.. Engañado corre a a mirar en su cuenta y efectivamente, la cuota de su préstamo del coche ha subido 150€.


De lo que se desprende que la compañía ha cobrado la totalidad del seguro, la financiera lo ha pagado y ahora lo va a cobrar mes a mes al Sr. Engañado, que ya ha pagado su otra póliza.

Ahora el coche se encuentra asegurado en dos compañías, y el asegurado ha pagado a una de ellas la totalidad y debe a una financiera el importe de la otra póliza.

Todo un desatino provocado porque el Sr. Engañado, asegurado de regalo, no sabía como se anula una póliza de seguro. Una vez más, os recomiendo hacer las pólizas a través de mediadores de seguros que no dejarán que os curran estas cosas.