sábado, 21 de febrero de 2009

El síndrome de Estocolmo.

En 1973 se produce un atraco a un banco de la ciudad de Estocolmo, sitiados los atracadores toman rehenes durante seis días. Al acabar la negociación las víctimas del secuestro besaban a sus captores que se entregaban y se opusieron a ayudar en el proceso judicial contra ellos. Desde ese momento la simpatía hacía un secuestrador por parte de su rehén se la conoce como síndrome de Estocolmo.

El otro día me contaba un cliente de Mutua Madrileña que quería cambiar de compañía, pero se encontraba con el problema de que el resto de aseguradoras no le mantenían la bonificación ganada durante años en la mutua. Esto ocurre porque MM no colabora con el fichero SINCO donde se recoge la siniestralidad culpable de todo aquel que posee un seguro de automóvil. Al no poder comprobar el historial de siniestralidad el resto de compañías no le aplican grandes descuentos, usan tarifas más caras, etc... Me decía que se sentía secuestrado porque no podía salir.

Entonces me acorde del suceso de Estocolmo y del nuevo anuncio de la mutua: "Yo soy de la Mutua".