martes, 24 de junio de 2008

Los intereses del banco.

Yo, como siempre, me refiero a los seguros.

A diario veo muchas pólizas de muchas compañías, analizar la competencia es parte de mi trabajo. Pero cuando se trata de un contrato hecho a través de una entidad bancaria hay que extremar las precauciones, porque el error puede estar en cualquier sitio.

Como me gusta poner ejemplos:

El cliente que va a Caja Madrid, pide una hipoteca para su negocio y la caja le fuerza a hacer el seguro en Mapfre, pero hecho por la entidad de crédito. El resultado es que le aseguran el doble de capital que necesita y no le explican que no le aseguran el robo. Imaginaos la indignacion de este hombre cuando se entera. Pagando de más y sin cubrir lo que quería.

Otro ejemplo, Banca Pueyo, estos hacen seguros como si fueran churros. Conceden una hipoteca, fuerzan al cliente a hacerle el seguro con Zurich, pero lo hacen a su estilo... le aseguran el continente (lo que le interesa al banco) y el contenido le contratan un tercio de lo que necesita su cliente.

Otro de los mismos: Pueyo y Zurich. Conceden una hipoteca, y a la hora de hacer el seguro rellenan de manera incorrecta la declaración del riesgo, para que salga mas barato supongo, ponen unas medidas de seguridad que no existen. Cuando analizo la póliza se lo explico al cliente del banco, se acerca a su sucursal y le dicen que "por eso no pasa nada"... ¿? Y ese pobre como se lo ha dicho el banco se lo cree. Hasta que le pase algo, después vendrán los disgustos.

Y es que cuando se firma la póliza, esta firmando las condiciones y como se es responsable de poner los capitales correctos, de afirmar las medidas de seguridad que se tienen, o de contratar las garantías que elija, no se puede reclamar nada.

He puesto dos ejemplos de los que guardo documentación (colecciono estas cosas en vez de fascículos de aviones), de compañías solventes, pero en todos sitios cuecen habas.

Animo a todos mis lectores a que acerquen a un mediador profesional, no banca seguros, sus pólizas hechas en los bancos para que se las revisen. Cuanto antes y por muy solvente que sea la aseguradora. Y si las anuláis, ganareis en tranquilidad.