martes, 27 de mayo de 2008

Más inversión en la lucha contra el fraude.

Se acaban de entregar los premios del 'XIV Concurso Sectorial de Detección de Fraudes en Seguros', que organiza anualmente ICEA.

La cosa es llamativa, ¿un concurso para detectar fraudes? ¿Y que lleva catorce ediciones!!? Lamentablemente el concurso seguirá otros tantos, porque la "picaresca" española se convierte en delito con facilidad cuando hablamos de nuestros seguros.

Existe el convencimiento cateto generalizado de que a la compañía hay que engañarla: exagerando lesiones, aumentando las perdidas en el incendio, exagerando el atraco, etc... Durante muchos años las compañías se han tragado a disgusto el anzuelo del fraude, pero ya han aprendido.

Las compañías han aprendido que por cada euro que invierten en la lucha contra el fraude ahorran 42€. Es cuestión de invertir, para ahorrar. Nunca tuvieron un negocio tan sencillo.

¿En que invierte la compañía para sacar ese magnífico rédito? En detectives, peritos, médicos, verificadores, y tramitadores que se dedican a comprobar que lo que el asegurado reclama coincide con la realidad, y en caso de fraude preparar las pruebas oportunas para acudir a los tribunales de justicia.

Todos tenemos que felicitarnos por la salud del concurso y sus resultados porque si la compañía ahorra dinero, la libre competencia le hará usar ese margen para bajar sus tarifas.

Los premiados de este año lo han sido por: exagerar los daños y secuelas en un accidente de tráfico (la indemnización pedida era de 900.000€), por fingir que era ocupante de coche en vez del conductor (800.000€), en un incendio de un taller por exagerar las perdidas, dos falsos robos, una suplantación de personalidad de un fallecido...

¿Quién será el cazado el año que viene?