miércoles, 19 de marzo de 2014

Fraudes, puntos de vista

Las aseguradoras se lanzan a defenderse, los clientes intentan engañarnos, el fraude aumenta, lo que invertimos en detección del fraude es rentable...


Los consumidores creen que tienen derecho a estafar a las aseguradoras porque, como los bancos, tienen recursos y beneficios abundantes. El espíritu Robin Hood tan calado en los latinos pero, por supuesto, en beneficio propio.


¿Y los mediadores? Pues también. También las dos cosas. Son el aliado perfecto de las aseguradoras, quienes pueden hacer un control en la suscripción, y una detección de fraude porque vemos la cara del interfecto, y al final la experiencia es lo que vale. Pero también estamos escuchando noticias de mediadores fraudulentos, probablemente, con el mismo espíritu Robin Hood,  engañando a las aseguradoras, hasta que algún cliente se da cuenta.


En los últimos días un caso en León y otro en Sevilla de mediadores de seguros, más o menos profesionales, que incurren en algún follón más o menos alarmante. La aseguradora del leones le declaró segundo mejor agente. ¡Que vista! Sin querer excusar lo inexcusable, habría que analizar la situación de los negocios de mediación cuando se está llegando a extremos ilícitos.


Desde las aseguradoras cuentan que el sector está saneado, que se gana dinero por todos sitios, que no se crece pero que son rentables. Pero las aseguradoras no dan datos de la mediación, y los mediadores no manejan datos generales, solo tenemos las estadísticas de continua perdida de volumen.


¿La situación está recrudeciéndose o el espíritu del Robín egoísta nos invade?