martes, 26 de marzo de 2013

Prisioneros del contrato

La semana pasada tuve ocasión de tener una conversación con otros tres agentes de seguros, de diferentes aseguradoras. Como es habitual hablamos de lo divino y de lo humano...


Todos en alguna ocasión se habían propuesto solicitar el cambio de autorización en la DGSFP, entiéndase por pasar de agente exclusivo, a corredor de seguros. Y la mayoría pudo contar los inconvenientes con los que se habían topado. En general, el principal, y el más problemático porque es condición sine qua non , es la autorización de la propia aseguradora. Sencillamente, algunas compañías no autorizan.


La mayoría de aseguradoras, por no decir todas, dejan calar la idea a sus agentes de que están bien como están, y de que cambiar a otras figuras (corredor o agente vinculado) es un error, y que dejarían de darle tantos beneficios como le dan... tarifas, campañas, o sobrecomisiones. Aún así hay valientes que desoyen la voz única, y buscan información por su cuenta, y encuentran todo un mundo de posibilidades. Es cuando los mediadores de seguros se encuentran prisioneros de su contrato.


Habría que recordar que los agentes de seguros exclusivos son empresarios, emprendedores como dicen ahora para mejorar la imagen carca y casposa de tiburones y patronales , el agente no es empleado de la aseguradora, el agente asume el riesgo de la inversión , expone su patrimonio en el negocio; un negocio que no controla porque va al rumbo que le interesa a su aseguradora y en largos periodos de tiempo no tiene porque coincidir siempre con el que nos interesa.


Por esto es habitual que los agentes quieran tener otras posibilidades, posibilidades que niegan las aseguradoras y que hacen que sus agentes estén incómodos en una cárcel de oro. Es cierto que hay aseguradoras que no ponen impedimentos, o que buscan soluciones para sus agentes a través de acuerdos de redes, pero son las menos.


Por eso el agente lee el contrato, ese papel que está en el cajón y que miramos de vez en cuando para mirar la tabla de comisiones. Ese contrato suele ser fácil de romper si estás dispuesto  a perder tu trabajo de años... que en realidad puede pasar en cualquier momento. Salir de algunas compañías es asumir que tienes que empezar casi de cero. Esta situación es muy difícil de cambiar porque está en manos de las compañías el tipo de contrato que ofrecen...