martes, 18 de diciembre de 2012

Salud privada

En Madrid llevamos sufriendo unas semanas una huelga de los trabajadores de centros hospitalarios públicos. Sí, ya se que en Andalucía también pero en Madrid los sanitarios lo hacen por nosotros, por los usuarios... por eso cuando tenemos una cita, nos dicen que hoy hay huelga y que vuelva usted dentro de dos meses, como me contaba una embarazada a punto de parir y que pretendía hacer la última de las ecografías, y que para la nueva cita su bebe tendrá ya cinco semanas...


La excusa de esta huelga es la lucha contra la privatización de la salud porque la Comunidad tiene la idea de hacer que media docena de hospitales públicos sean gestionados por empresas privadas. Uno que vende la idea de la salud privada como mejora del sistema público no puede estar muy en desacuerdo con la idea, pero alguien que haya probado los hospitales que ya funcionan de esta manera... tampoco.


En Madrid ya funcionan tres hospitales así, los últimos construidos, a mi me ha tocado en suerte la atención en uno de ellos, y he de decir que efectivamente se parece mucho a la salud privada: en trato, en servicio... y en listas de espera, que he comprobado que son menores que en algunos hospitales privados si vas de la mano de una aseguradora.


Estos hospitales funcionan como una iguala que mantiene la comunidad autónoma, que paga unos 450€ al año por cada persona a la que le corresponde ese hospital. Estos hospitales dan servicio a unas 120.000 personas. Hagan números. Dice la Comunidad que así ahorra dinero. Por ese dinero, poco más o menos, una aseguradora ofrece los servicios de la sanidad privada no solo en un hospital, si no en muchos... muchísimos centros sanitarios. Pero la diferencia es la garantía, la cantidad de servicios que ofrece la salud privada es inferior a la que ofrece la pública, aunque esta última este limitada en un centro de referencia.


Este invento de la gestión privada de centros públicos parece una buena solución, la amplia cobertura de la salud pública, pero con el servicio de la privada. ¿Quién pierde? Quizá los empleados, que al no ser funcionarios, son la herramienta para ajustar el servicio a la demanda, contratando o despidiendo según el momento. Quizá por esto nos están defendiendo con su huelga de la sanidad privada...


Si el sistema se acaba imponiendo, servicio eficiente, y con mayor cobertura que el privado ¿Qué espacio les queda a las aseguradoras de salud?