martes, 11 de septiembre de 2012

Hablar por hablar

Hablar por hablar es lo que hacen algunos, hablar por no estar callados. ¿Sabes eso de que es mejor parecer tonto y estar callado que hablar y despejar las dudas? Pues de eso va hoy.


Este fin de semana me llegó un correo electrónico de un conocido con una "consulta", empezaba quejandose porque no existían seguros de hogar que cubrieran el lucro cesante  de la renta percibida por un alquiler en caso de siniestro.


Sobra decir que la mayoría de pólizas de hogar llevan una garantía que se llama, precisamente, "Perdida de Alquileres".


Y después seguía explicando en su email, que su fuente de información es el superbancario de turno, cuando al reclamar por esto le dijo "Esto ni está cubierto ni lo cubre nadie en España". Palabra de superbancario.


Para los nuevos el superbancario es cualquier superempleado de banca; ese  que hoy tiene la obligación de saber de todo, cuberterías, imagen y sonido, relojes... y seguros. Mi amigo creyó, como es normal en la persona que le concedió un crédito hipotecario de 300.000€ para una vivienda que hoy, el mismo tasador, dice que vale 180.000€.


Ya entrados en discusión con el superbancario, salió el asunto de cambiar de compañía porque el trato general en el siniestro había sido... el esperado al tratarse de servicio mediado por alguien que lo mismo que te obliga a contratar un swap que te "vende" unas preferentes. La respuesta del profesional de la bancaseguros fue la esperada: "es que no puedes anular esta póliza hasta que pagues la hipoteca".


Estos comentarios han salido de una sucursal bancaria la semana pasada. Esto es lo que el personal de un banco conoce de seguros, porque no podemos pensar que están engañando conscientemente. Y lo mejor es que los jefes le dicen al superbancario que tiene que hacer 50 pólizas todos los meses, si no quiere que le destierren a la bonita sucursal de ese pueblo de Soria...


¿Por qué el cliente de banca se sigue fiando?