lunes, 25 de junio de 2012

El poder de la publicidad

Hace un par de días, un colega de profesión, un mediador de seguros, me contaba una anécdota que le había ocurrido en el despacho en aquellos días. Fue así:

El mediador llama a una cliente a la que le vencía proximamente su seguro de automóvil, por las circunstancias del mercado y las del perfil de la chica, acababa de cumplir 25 años, tenía una oferta mejor que hacerle en la que se ahorraba bastante dinero, le invita a pasar por la oficina y ella acude en compañía de su madre.

El profesional hace su trabajo, la joven parece muy conforme con su nuevo producto y más con el precio, pero la madre, la Sra. Bidilla, de nombre Marisa, dice "Muy bien, pero antes tengo que mirar otras ofertas, vamos a pedir precio donde yo tengo mi seguro" y orgullosa añade "¡porque Yo Soy de la Mutua!". El corredor de seguros, miró a los lados esperando ver cámaras, porque aquello era muy parecido a la grabación de un sopt de publicidad, pero no. Marisa está encantada de ser de la Mutua y lo pregona en cuanto puede, sin necesitar nada a cambio.

Este sucedido es sin duda el fruto de las fantásticas campañas de publicidad de la aseguradora. Dentro de ese "Yo soy", va impreso la imagen de la aseguradora, la idea de precio económico, la posibilidad de dar partes al gusto... Mutua Madrileña ha conseguido vender su imagen y que sus mutualistas compren la idea. Estoy seguro que ha conseguido tener los clientes más orgullosos de su aseguradora.

Si queréis saber como acabo la conversación, el mediador contratacó dándole a ella también una oferta para ese coche asegurado en MM, consiguiendo abaratarle  su póliza. Cuenta mi amigo que la cara de Marisa Bidilla era un poema al descubrir que no pagaba tan poco como creía, ni por tantas cosas como pensaba...