martes, 7 de febrero de 2012

La reforma de la banca

El consejo de ministros aprobaba la semana pasada unas medidas para favorecer la concentración de la banca y así mejorar su solvencia, como paso previo a que vuelvan a su negocio:  captar pasivo y vender créditos.


Los bancos tienen un año para conseguir cumplir con las nuevas exigencias, un año para fusionarse con otros, y buscar las ayudas. A lo mejor este camino salva a la banca, pero dejará cadáveres a su paso. Todos los bancos tienen sus acuerdos con aseguradoras, al fusionarse van a sobrar acuerdos... y el gobierno ha dado un plazo de dos años para resolver este problema.


Para entonces podrá haber aseguradoras sin banco en el que distribuir, y a las aseguradoras les costará cada vez  "más caro" tener la exclusividad de un banco. Estos acuerdos podrían quedar sólo en manos de grandes grupos.


Así, probablemente, los compromisos de los bancos con las aseguradoras tenderán a ser más fuertes, y, por lo tanto, la presión que ejercerán, sobre sus pobres clientes hipotecados, será aún mayor para cumplir con su compañía. Pero esto ya no sorprende a nadie.


Mientras, desde la barrera, será divertido ver como juegan las aseguradoras al juego de la silla, bailando alrededor de su banco hasta que pare la música y desaparezcan los asientos y... algunas acabarán sentadas en el suelo. Quizá entonces volverán a abrir sucursales y buscar mediadores profesionales que, poco a poco, distribuyan sus productos...