jueves, 1 de septiembre de 2011

Profesional de cabecera

Con mi reciente paternidad me he dado cuenta de lo torpe que se puede ser ejerciéndola.

Es curioso como la especie perdura en el tiempo con la falta de habilidad que demuestra la mayoría de padres. Algunos pensarán que exagero, pero si comparamos a cualquier padre con un profesional acostumbrado a tratar con recién nacidos (enfermeros, neonatólogos, pediatras...) la diferencia es abrumadora. Desde el simple hecho la forma de cogerles y manejarlos hasta reconocer rápidamente la necesidad que un lloriqueo pretende.

Sin embargo pese a la brusquedad de los padres primerizos, la mayoría de bebes salen adelante, probablemente con más de un dolor de cabeza para los padres, con mucha perdida de tiempo hasta que se aprende como manejar al cachorro, y teniendo que adaptarse día a día a novedades... Es cierto que después estos "malos ratos" se olvidan.

Pero hablemos de seguros:

En seguros ocurre igual, tu puedes hacerte la póliza tu solo y sin duda saldrás adelante, no sin dolores de cabeza, con perdida de tiempo, y teniendo novedades dolorosas que aprender día a día.Después siempre olvidamos esos malos ratos pero la diferencia de como maneja una situación comprometida un profesional es abismal, y por lo tanto el resultado, para nuestra tranquilidad, es muy diferente.

No podemos tener un neonatólogo en casa 24 horas al día para ayudarnos cuando lo necesitemos, pero si podemos hacer nuestros seguros con un profesional (agente o corredor de seguros) que nos ayudará en todo momento...