martes, 6 de julio de 2010

Mirando al futuro.

Tenía en tareas pendientes la lectura de la entrevista que José Luis Cendrero realizó a Cristobal Montoro, después de pasar por el congreso organizado por FECOR.

Cendrero que sabe de la problemática que tienen los mediadores profesionales y la falta de libertad al decidir de cualquier consumidor, preguntó a Montoro sobre la supuesta falta de ética de la banca, y el popular se explayó:
"Hay que introducir los elementos necesarios de competencia en las entidades bancarias para que no haya ningún tipo de acaparamiento, de monopolio, incluso, a la hora de colocar servicios financieros, sino que se utilice una intermediación que no ya es que sea buena para el nuevo intermediario, en este caso el corredor de seguros, es buena para que el consumidor, a través del buen servicio que le ofrezcan pueda elegir, no sólo lo que le ofrezcan en una sucursal bancaria, sino que pueda elegir en las mejores condiciones, en las más competitivas."

Poco que añadir, creo que la totalidad de profesionales y de consumidores firmarían este planteamiento. Hay que entender que la declaración es al salir de un evento con corredores, y que una cosa son los discursos, y otra articular leyes.

La idea que propone de fondo de usar intermediarios; no solo para la distribución de seguros sino también para cualquier producto financiero, es esperanzadora para el consumidor que, con garantías, podría decidir libremente  sobre los productos que le financian, y la cobertura de sus riesgos... casi nada.

Otra de las frases de Montoro fue:  "si nos cerramos a esa competencia lo que nos estamos cerrando es a la propia evolución de la propia economía".

Es triste que en el siglo XXI  en un país occidental, democrático, y una de las 20 potencias mundiales, tengamos que hablar de términos como "libertad"  o "garantía" en clave de  futuro.

Patientia in reguli nostri prima virtus est, que diría Sor Citroën.