martes, 27 de julio de 2010

El tunel.

Ayer tarde entró una persona en la oficina preguntando si determinado túnel de lavado estaba asegurado en determinada aseguradora. En ese momento yo tenía la bolita mágica sin pilas y no pude resolver la cuestión.


tunelPero uno que es curioso preguntó el por qué de esa consulta. Detrás había un siniestro, un coche entra en un túnel de lavado y por esas cosas que pasan sale limpio... pero arañado. Este hombre llevado por la desesperación va de aseguradora en aseguradora buscando pistas para encontrar la aseguradora que debe pagar el arañazo de su coche.


El dueño del coche arañado en el túnel, contrato su seguro por teléfono, y ya estaba harto de llamar por teléfono a su aseguradora, al dueño del túnel, a la franquicia, y al sursuncorda...


Escuchado el problema, analizada la cuestión, y viendo su desilusión me propuse darle un par de pistas para resolver su entuerto. Un par de detalles simples, que no se le habían ocurrido ni al telefonista que recomienda paciencia, ni a su amigo el del bar que le recomendó hacer el seguro por teléfono porque son más baratos.


Sólo le conté sus derechos de nombrar un abogado, o la obligación del causante del daño de identificar la aseguradora y un par de ideas que le cambiaron la cara y este hombre vió un poco de luz al final de su túnel.


Es curioso como la gente confía en un teléfono para hacer el seguro, pero después buscan alguien que sepa para los problemas.



Fotografía: Pablo G. Pando