jueves, 24 de junio de 2010

Motopóliza, serlo y parecerlo.

julio cesarNace oficialmente motopóliza, un comparador de seguros de motocicletas. He recibido la nota de prensa con el lanzamiento y no puedo dejar de sorprenderme.


El proyecto, que parece interesante, tiene detalles que lo empañan.


Os animo a que leáis el "Aviso Legal" del portal donde, generalmente, nadie mira y van los datos formales que el consumidor debe conocer, para poder defender sus derechos. Porque seamos serios, no es lo mismo contratar un seguro con un agente, que con un corredor, que con un auxiliar externo. No es lo mismo sobre el asesoramiento, pero tampoco lo es para el tratamiento de los datos, o las fórmulas de reclamación del consumidor...


Si habéis leído veréis que ( hoy ) no aparece bajo que figura actúa Motopóliza, s.l, que no son correduría aunque oferten diferentes compañías.


En la nota de  prensa sí aparece que hay detrás una correduría y dicen: "Motopóliza es un proyecto respaldado por expertos del sector seguros, tecnólogos y consultores, apoyados en la intermediación por  ********* *********** correduría de seguros."


Así que serán auxiliares externos. Ninguna Novedad. Es lo que estamos viendo en todos los comparadores.


Lo curioso es que después, cuando se preguntan ¿ por qué motopóliza? dice cosas del estilo:




  • Porque en caso de un siniestro, te ayudaremos a gestionar con la aseguradora los trámites necesarios para que prevalezcan tus derechos

  • Porque te asesoraremos ante cualquier duda respecto a tu seguro


Recuerdo, por enésima vez, que los auxiliares externos no pueden asistir en los siniestros ni asesorar, porque la ley se lo prohíbe para proteger al consumidor y que en todo momento sea asesorado por personal con unos conocimientos mínimos.


No cuesta nada decir que eres un auxiliar externo, no cuesta nada decir quien es la correduría, no cuesta nada decir que quien asesora es la correduría, donde reclamar y cómo... es sencillo, se cumple con la ley, y el consumidor sabe lo que compra, como y quién les resuelve los problemas.


Julio Cesar no quiso testificar en el juicio contra Clodio por entrar en la casa del Cesar vestido de mujer, según la rumorología del momento para ver a Cornelia mujer del emperador,  diciendo que desconocía cualquier infidelidad de su mujer, le preguntaron que por qué, entonces, la había repudiado, y testificó " consideré que mi mujer no puede ni siquiera ser objeto de sospechas".  Con el paso de los siglos aquella sentencia nos ha dejado el aforismo:


La mujer del Cesar no solo debe ser honesta sino parecerlo.