martes, 22 de junio de 2010

Guerra zulú.

A estás alturas ya no es noticia que FECOR organizó un Congreso Nacional de Corredores y Corredurías. Me interesan las conclusiones, pero las no oficiales, no las que saca la prensa y que nos ayudan a conocer, me interesan cosas más generales.


kuduEl evento se ha podido "seguir" en twitter, como va siendo habitual en cualquier acto relevante del sector,  con el hagstag #congresofecor y parece que el nexo de unión de todo el congreso ha sido bancaseguros, el tema ha estado sonando de fondo todo el congreso. Un sonido repetitivo al estilo de las desgraciadamente famosas vuvuzelas, esas trompetas que están de fondo durante todo el mundial de Sudáfrica.


Las vuvucelas tienen su origen en los ancestrales cuernos de guerra zulúes. Los hacían tocar antes de la batalla; el ruido ensordecedor producido por los cuernos de los kudus, unos antílopes de cornamenta poderosa, debía  preparar para la batalla y el zumbido supondría cierto temor a las tribus rivales.


Estoy convencido que la bancaseguros esta escuchando el zumbido de fondo, pero no se asustan. Les da igual porque mientras los profesionales soplan con trompetas ellos siguen adelantando su negocio. Para cuando queramos dejar de soplar estarán tan cerca de nuestra aldea que difícilmente podremos defender a nuestras familias.


Parece que el Congreso ha servido para que el soniquete llegue a oídos de tribus poderosas que en algún momento puedan prestar ayuda: Ricardo Lozano (DGSFP) se presta voluntarioso a escuchar las actividades amorales de la banca, y Cristobal Montoro (PP) recogió la idea de que la banca coacciona: "Mensaje recibido", dijo... De todas formas ya sabéis eso de que no hay político que soporte una hemeroteca...


Hacer ruido es importante, pero además hay que hacer algo. Si te quedas en el ruido pierdes la batalla. Si peleas con arcos y flechas, contra escopetas, pierdes la batalla. Si no estás dispuesto a cambiar tu método, pierdes la batalla. Si no asumes los cambios pierdes la batalla. Y desaparecerás como la mayoría de tribus zulúes.


Ya se ha hecho ruido, quizá sea momento de dejar de soplar, y pasar a la acción.