miércoles, 2 de junio de 2010

Espíritu asegurador.

Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu.



(Aristoteles)


El espíritu gobierna el universo.



(Anaxagoras)




Espíritu es el principio generador, carácter íntimo, la esencia o  sustancia de algo. (RAE)

La esencia aseguradora es la protección de la persona (o empresa) de los riesgos a los que está expuesto.


Estás ganas de proteger y ayudar personas ( y empresas) es la que tiene cualquier profesional del sector, compañías de seguros, mediadores, y en un segundo paso los peritos, abogados, reparadores...


Hoy leo la noticia de que el Santander volverá a intentar vender su negocio de seguros. Las posibles compradoras son las de siempre, las que tienen dinero y tengan cierto espíritu asegurador...


La cosa es que con Basilea III los bancos que tengan entre sus filiales a aseguradoras con porcentajes de participaciones de más del 10% se verán perjudicados a nivel contable, probablemente restando capacidad de maniobra al banco. Por lo pronto el Santander ha abierto un proceso de análisis para estudiar las posibles consecuencias de la normativa en sus cuentas a partir de 2012.


¿Qué espíritu asegurador demuestra el banco poniendo en venta su negocio asegurador para no ver afectada su contabilidad?


¿No es más lógico dejar la gestión de nuestros riesgos a un profesional con espíritu asegurador,  que tenga espíritu de protección y de ayudar en los malos momentos, que a uno que abandona el barco al primer inconveniente financiero?