lunes, 11 de enero de 2010

Asesinato.

Apareció muerto con una nota de suicidio en el papel de un chocolate. Parece el principio de una novela, pero el asunto pertenece a la crónica de sucesos de Méjico.


Aparece el joven muerto y su novia de veinte añitos  desolada pide el cadáver que tenía la nota:  "que ésta sea nuestra reconciliación para siempre, besos te amo". Y pide 8 copias del certificado de defunción para anular tarjetas de crédito.


La policía haciendo su trabajo descubre que el fallecido había muerto de manera violenta y que entre mayo y agosto había suscrito 5 pólizas de seguro por valor de 16 millones de pesos ( 875.000€ ), doble en caso de muerte por accidente. Un pastizal...


Para colmo, comprueban que los certificados de defunción han sido usados para cobrar las pólizas de seguro, que en casa de la novia desconsolada encuentran rastros de sangre a mansalva y la nota suicida resultó ser escrita por la compungida mama de la pobre novia... Los crímenes en familia deben ser más divertidos.


Madre e hija están de vacaciones en el Penal de Santa Martha, y esperemos, que por mucho tiempo.


VIA:  Excelsior