martes, 15 de diciembre de 2009

Por ayudar a un amigo.

Y es que el asunto viene por ayudar a un amigo, aunque estuve tentado de volver a titular "fraudes".


Hace unos días un cliente  declaró un parte de accidente en su automóvil;  un despistado marcha atras le provocó tantos daños que resultó ser siniestro total...


La reparación ascendía a poco más de 1.000€, pero el coche estaba valorado en unos 400€. Tras  profundo cabreo nosotros tratamos con la aseguradora la mejora de la indemnización para ayudar en la reparación o en la compra de otro vehículo...


Y en ese trámite es cuando la compañía descubre que un mes antes había declarado otro accidente con daños en el mismo sitio, pero ¡oh, sorpresa! en aquella ocasión era culpable.


Como es normal le piden la factura de reparación de los daños provocados en el primer accidente, que vuelven a ser reclamados en el segundo. Y aquí es, tras muchas pegas, cuando acaba reconociendo: "es que el accidente no fue así"...


Resulta que el primero de los accidentes no había ocurrido, fue el típico: "no te preocupes que yo te doy el parte, para que te pinten tu lateral".


Así que ahora su amigo tiene el lateral impecable, y el está sin coche... Hay cierta solidaridad que hay que pensarse antes de cometer.