viernes, 11 de septiembre de 2009

La atención teleagónica.


Durante estos días estoy contratando, luz, teléfono, gas... y como soy curioso, y me gusta comprobar si estoy en lo cierto cuando hablo mal de los call center, estoy haciendo llamadas a esos simpáticos 902...

Tras mi experiencia he decidido cometer un gazapo voluntario y denominar en lo sucesivo la atención telefónica como atención teleagónica. Agónico, además de moribundo (que es como acabas tras hablar por teléfono con un telefonista) tiene como acepción lo relativo a la lucha. Y luchar hay que luchar muuucho.

La última fue para nota, llamada a la compañía suministradora de gas ciudad: "Quiero dar de alta el gas."

Telefonista 1:" Solo necesitamos que nos llame el titular y nos de un número de cuenta y en unos días van a instalar el contador y le entrega el boletín". Y yo me lo creo.


Una vez decidido la contratación llamo. "Quiero dar de alta el gas."
Telefonista 2." ¿Tiene el boletín?"
Yo. "Si, claro pero no delante"
Telefonista 2. "Tiene que volver a llamar cuando lo tenga delante porque necesito el nombre del instalador y la fecha."
Yo. "¿Está seguro que no necesitaré nada más?
Teleagonista 2. "Claro, yo se lo garantizo". No comment.


Cuando vuelvo a Madrid y días después de duchas con agua fría, ya con el papelito delante, vuelvo a intentarlo. "Quiero dar de alta el gas".
El Telefonista 3, pide los datos que precisa, se los doy todos, se queda pensando y dice "Como faltan datos tiene que volver a llamar en 72 horas".
Yo. "¿Qué datos faltan?
Teleagonista 3, "Un momento", piensa y dice "Como faltan datos tiene que volver a llamar en 72 horas".
Yo. "Ya, ¿Que datos faltan?
Teleagonista 3, "Un momento", piensa y dice "Como faltan datos tiene que volver a llamar en 72 horas".

Visto que el pobre entraba en un bucle mal resuelto por el programador (falta un endif o un else por algún lado) decido colgar y ya que estoy en Madrid ir a la oficina que es lo que tenía que haber hecho desde el principio.


Me presento en la oficina, "Quiero dar de alta el gas".

Oficinista 1.-" Tenemos un problema informático y hasta dentro de dos días no podemos gestionarlo, y tiene que presentarnos el boletín, las escrituras...". Y hasta un certificado de penales...


Dos días despues, acostumbrado ya al agua fría vuelvo con 120 fotocopias. "Quiero dar de alta el gas".
Oficinista 2.-"¿Que dirección es? (...) Uy... ya esta hecha el alta"
Yo.-"¿Cómo?"
Oficinista 2.-"Sí, esta tramitada por teléfono y hoy mismo le llamarán".
Yo.-"Me dijeron que yo tenía que volver a llamar para hacer definitiva el alta..."
Oficinista 2.- "Sí, ya lo veo. No se por qué. Pero ya está hecho".
Yo.-"Gracias, buenos días..."


Se habla de la productividad del país, que es ampliamente mejorable, y este es un ejemplo palpable. Hay que dar mil vueltas para un tramite sencillo.

La atención telefónica es tan lamentable, que es teleagónica.

Imagen: Cinocino