miércoles, 25 de marzo de 2009

Seguro de protección de pagos.

El seguro de protección de pagos garantiza el pago de una prestación en caso de perder el empleo con la finalidad de cubrir las cuotas de un préstamo. Esta simple definición nos sirve para entender el asunto que os voy a contar.


Algunos recordaran como a finales del verano los bancos pusieron sus call center a trabajar vendiendo a sus clientes de manera telefónica un seguro de protección de pagos.


Pues de aquellas lluvias tenemos estos lodos. Un lector me envía la documentación de su seguro de protección de pagos contratado por teléfono a través de un banco actuando como mediador (o sea, un operador de bancaseguros), para que eleve a pública su protesta.


Digamos que en el verano de 2008, Pepe, recibe una llamada del Banco Sabadell para ofrecerle un seguro de protección de pagos para que en caso de que pierda el empleo pueda pagar el préstamo que tenia con este banco. A Pepe le parece interesante, le pilla en el día tonto y contrata por teléfono el seguro.


Hace un mes, la crisis llega a la empresa de Pepe y le rescinden su contrato temporal, y ahí tenemos a nuestro amigo engrosando las listas del paro. Pero Pepe esta tranquilo porque contrató un seguro para esta situación.


Pepe va al banco y sonriente le dice al superbancario: “Estoy en paro”. El superbancario no entiende su alegría hasta que le enseña la póliza de seguro y acaba entendiendo qué son esos papeles.


Días después Pepe recibe en casa una carta explicándole amablemente que no va a cobrar porque su contrato de trabajo no era fijo, y su caso no tiene cobertura para este seguro. Pepe sale corriendo al banco a protestar y el superbancario se escuda en que “Yo no se nada, esto lo contrataste por teléfono...”


Ya sabéis que yo soy poco amigo de contrataciones en bancos, y enemigo de los teléfonos, pero cuando se unen ambas características en un seguro la catástrofe es insalvable. Que se lo digan a Pepe...


El caso es absolutamente lamentable, porque pagas por algo que no te sirve, contratas un seguro que no va a tener validez porque tu contrato de trabajo no se ajusta a las exigencias. ¿Quién tiene la culpa? Sin duda Pepe por fiarse del banco, por hacer un seguro por teléfono, pero sobre todo por firmar el contrato. Ahora tiene poco que reclamar.


Pero vamos a ser serios, que es lo mínimo que se puede exigir en el negocio de los seguros, cuando el Banco actúa como mediador debe, además, de dar un papelillo informando de que tipo de mediador es, actuar como tal, y asesorar, y ayudar en la ejecución del contrato. Hacer un contrato de seguro inservible, no es mediar. Por supuesto Pepe no puede demostrar que no le explicaron que debía tener un contrato de trabajo fijo. Y prefiero pensar que el telefonista tampoco sabía esta exigencia, o estaríamos hablando de algo más grave.


Cuando me quejo de la distribución de seguros por parte de la banca, me quejo por estas cosas. Tener esta opción en el mercado no beneficia a nadie, ni a aseguradoras, ni a consumidores.


¿Por qué sólo se exige a los mediadores que se identifiquen y expliquen su clase, en vez de exigir que se haga una labor de asesoramiento activo y a la altura de las circunstancias?