jueves, 12 de febrero de 2009

La ley de mediación sigue siendo un coladero.

Cuando leí sobre la salida al mercado de Telepóliza no comente nada sobre ellos porque sería repetir el artículo sobre creditseguros, o el dedicado a tarifas24. Pero hoy se han ganado su minuto de gloria en el blog.

Telepóliza es una franquicia que "se presenta como un nuevo concepto en la correduría de seguros". Y resulta que han franquiciado a un señor de Badajoz. Este hombre, A.A.F, que supongo agente exclusivo de seguros, dice en la nota de prensa lo siguiente:

"Actualmente es complicado obtener la titulación como corredor de seguros en Extremadura, dado que los requisitos exigidos son muy altos, y la posibilidad de trabajar con el respaldo, la seriedad y la profesionalidad de una marca como TelePóliza es una garantía".

¡Que grande el tío! Como es muy difícil que me den la autorización administrativa para ser corredor, porque piden un montón de papeles: hay que justificar conocimientos, explicar tu plan de formación, tener defensor del cliente, un seguro que responda de tus errores, incluso, demostrar que eres buena gente (piden certificados de honorabilidad), pues como todo eso es un follón, mejor me hago auxiliar externo que lo puede ser cualquiera que tenga los 10.000 euracos que cuesta ser franquiciado.

Conste que como negocio me parece perfecto. El problema es que es perfectamente legal.

¿Para que carajo se molestan, dos gobiernos distintos, en debatir durante años la Ley de Mediación y los requisitos para serlo si después cualquiera que no sea mediador puede vender seguros?

¿Que piensan los colegios de mediadores sobre estas formas de negocio?

Estamos a un paso de desintegrar el sistema de mediadores profesionales para que se convierta en un negocio más, centrado en la rentabilidad y al margen del servicio. Los mediadores, como empresarios que somos, nos adaptaremos a estos nuevos estilos, que remedio, pero como siempre el que perderá, será el consumidor.

Cuando esto ocurra recordad que la culpa es de quién lo permite.