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viernes, 14 de marzo de 2008

¿ Son los agentes de seguros prescindibles?

Existe la corriente de opinión de que el intermediario no es útil y encarece. Hace unos días ya escribí sobre el coste de la mediación. Vamos con la utilidad.

Y para hacerlo práctico resumiré el último caso real que ha requerido mi intervención como mediador en ayuda de mi cliente.

Se produce un robo en un local comercial a través de un escaparate, en el que desaparece un ordenador portátil. El asegurado llama, inmediatamente, al teléfono de emergencia que le facilita la aseguradora, una compañía de primer orden.

Dos días después yo me entero del percance cuando mi cliente llama a quejarse porque aun no ha ido el cristalero. Hablo con la empresa de asistencia y me encargo de que se envíe el cristalero que, ahora si, acude. ¿Por qué antes no fue? Inexplicable, mi cliente, con una cultura envidiable, no fue capaz de hacerse entender con el telefonista para que le enviara el profesional adecuado.

La cosa no acaba aquí, ahora viene lo interesante:

Acude un perito a tasar los daños, en este caso a valorar el ordenador. Al día siguiente (ya he dicho que es una compañía de primer orden) ya ha presentado la peritación y estima que el siniestro debe ser excluido. Por una cuestión técnica que no viene al caso.

Aquí acabaría el siniestro si mi cliente no tuviera un mediador profesional, se cabrearía, llamaría tres veces a la compañía, quizá acudiría al Defensor del Asegurado... todo sin éxito… el año que viene cambiaría a otra aseguradora. Habría perdido 1000€ y pasado un disgusto.

Pero yo leo el informe. Y en la primera lectura coincido con el perito, pero como siempre conviene leer el contrato para estudiar todas las posibilidades. Y ¡Eureka! Encontré en las condiciones generales un error. Ese detalle técnico que excluía el siniestro no es tan claro en el contrato. Incluso puede asegurar el ordenador de mi cliente.

Hago tres llamadas, a la sucursal, al tramitador y al jefe del tramitador. Ni siquiera este se atreve a tomar una decisión. Hoy, dos días después, esta hecha la transferencia bancaria para pagar el portátil.

Del estilo de este texto podría escribir y firmar uno cada día cualquiera de los miles de agentes y corredores de seguros, un trabajo que pasa desapercibido, y que no puede hacer cualquiera.